lunes, 26 de enero de 2015

Las cinco máscaras de Harold B.51




"La máscara de Agamenón toma un cuerpo", por AnHer.



Harold B. 51 tiene cinco máscaras.
La primera, Naunet, es de barro cocido y le sirve para respirar entre los humanos.
La segunda, Berenice, es de seda y le sirve para respirar en soledad, en los salones y pasillos de su palacio.
La tercera, Lilith, es de loto y sirve para respirar en sueños, mientras Harold cabalga lejos en su cama mecánica.
La cuarta, Ereshkigal, es de piedra y le sirve para respirar la tragedia y el despertar.
La quinta, de nombre desconocido, es de carne y hueso y le servirá para respirar su propia muerte.





sábado, 17 de enero de 2015

Iron Shoes: Nuestra fantasía post apocalíptica, en marcha





Fue a principios de 2014 cuando mi buen amigo, Daniel Parra, me propuso realizar un cómic de robots, así, como suena.  Durante sus años como animador 3D ya había ido bosquejando la imagen principal: la amistad entre un robot y una niña. La imagen me sedujo al momento y no pude negarme; en poco tiempo ya habíamos escrito el primer borrador de un guión que no ha parado de crecer desde entonces, y en el que se abarcan géneros como la ciencia ficción, el cuento de hadas, la acción post apocalíptica, el drama, etc… Sólo necesitábamos alguien con el talento adecuado para plasmar este universo sobre el papel de forma convincente. El genial Kenny Ruíz (El Misterio del Capitán Nemo, Dos espadas…) me dio varios nombres que podían encajar en el proyecto; no tardé en decidirme. Andrés Garrido ha sido todo un descubrimiento, un profesional que asombra por su juventud y la profesionalidad que destila en cada uno de sus trabajos. Desde el primer momento supo conectar con la obra, aportando una dinámica que casi la convierte en una pequeña película de dibujos animados. Ver el modo en que la dibuja, mimando los detalles, tanto escénicos como relacionados con los personajes, es toda una gozada, de la que os haremos partícipes cuando se encuentre terminada. No puedo hablar de editoriales, ni de otros nombres que se verán involucrados en esta obra de cuatro tomos, pero ya hay algo en el horizonte, y como dije en su día no dejarán indiferente a nadie. Esto es sólo el principio, Iron Shoes acaba de nacer.





sábado, 3 de enero de 2015

El bestiario de Mr.Lindem





Ahí fuera hay un mundo de zancudos transdimensionales, pulgas gigantes de piel traslúcida, habichuelas volantes, sinsuelos, almas en pena, piésfríos, phonópodos, vacas cuellilargas, demonios del opio, leviatanes de un mar armónico, mirones de la garganta, jinetes psíquicos, gusanos del beso, brujos devoradores de jengibre, niños de hierro...Y Mr. Lindem hablará de él próximamente en este espacio. 



jueves, 1 de enero de 2015

Rafael Lindem, vuestro gran misterio



Rafael Lindem, por Calavera Diablo




A menudo os preguntáis quién soy
A menudo os preguntáis de dónde vengo
A menudo os preguntáis qué pienso
A menudo os preguntáis hacia dónde voy
A menudo os preguntáis qué planes tengo
A menudo preguntáis sin hallar respuesta


Sólo soy el señor Lindem, ¿me oís? El señor Lindem
Nací en la tormenta, y un rayo me puso aquí
Mis pensamientos ladran y maúllan, a veces gritan
Voy de cabeza en cabeza, paladeando vuestro sentir
Mi plan es dejar en el mundo una huella invisible pero profunda
Confundiros mil veces más de lo que ya estabais al nacer


A menudo os preguntáis por mis sentimientos
A menudo os preguntáis por mi humanidad
A menudo os preguntáis si soy de confianza
A menudo os preguntáis si mi magia es verdadera
A menudo os preguntáis si Sabatini es peligroso
A menudo os preguntáis si he comido carne humana


No son ni malos ni buenos, simplemente honestos
Soy tan humano como pueda serlo un gatoperro de Parnopio
Podéis confiar, sí, como ya dije soy honesto y odio ese tipo de sorpresas
Puedo leer vuestros ojos, cambiar de forma y vivir cientos de vidas
Sabatini no ensarta;  Sabatini adorna, conversa, y a veces, sólo a veces, araña
La carne humana me empalaga


Seguid haciendo preguntas, es vuestro sino
Soy el libro que jamás terminaréis de leer
El sueño que no supisteis soñar
El extraño en el umbral, tan cerca y tan lejos
El demonio que os susurró la increíble verdad
Sólo el señor Lindem, vuestro gran misterio